domingo, 16 de diciembre de 2018

Cuaderno de Bitacora 2

En el anterior episodio dejamos a nuestros sufridos y valerosos héroes acampados a los pies de un circulo druidrico, elaborando una teoría de porque subía el agua de los manantiales de los alrededores (por la intervención de las ondinas).

Así que movidos por el afán de conocimiento, unos decidimos explorar el agujero existente en el circulo druidico mientras otros descansaban  vigilando el horizonte de enemigos (ejem, ejem....).



Ninguna huella hayamos y eso que buscamos, 
alguien avezado las había camuflado, 
una teoría elaboramos de por que el templo aquí era situado, 
¿quizá protegiendo un oscuro ser del pasado?

Sarcófagos con barrotes y cadenas encontramos,
 uno abierto, dos encadenados,
 unos condenados en un tiempo indeterminado, que fueron olvidados.

Ruidos fuera oímos, y unos cíclopes enfadados, a la carga observamos,
mas un fulgor verde del circulo empezó a emanar 
lo suficiente para los portales pifiar y a un bicho ancestral despertar.

Menos mal que ya estaba lanzado y algunos nos recuperamos,
pero los cíclopes se asustaron y corrieron desesperados,
al vampiro Rabish habían liberado y a sus ayudantes despertado,
sangre de 5 vírgenes, un nodo y un circulo mágico era todo lo que necesitaron.

A cambio de Lobezna un pacto alcanzamos,
las damas oscuras volverían a la vida y a ella liberarían,
mas no podíamos resignarnos,
a atacar nos vimos obligados,
 pero aun con los cíclopes salimos trasquilados.

Y así acaba el soneto de estos pobres desgraciados
duros, fuertes, humillados, a la sabiduría del jardinero encomendados,
Los cíclopes ya son cosa del pasado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario